(Foto: Fuente Xinhua)

En la avenida este 12 de Caracas, minutos después de las 17:30 el presidente Maduro terminaba abruptamente su discurso televisado en cadena nacional obligatoria. Un discurso en honor al 81 aniversario de la fundación de la Guardia Nacional Bolivariana. El presidente interrumpió su discurso después de escuchar unas supuestas explosiones, lo que horas después declararía el ministro de información de Venezuela, Jorge Rodríguez, se trataban artefactos voladores tipo dron.

La versión oficial señala que se produjo una primera detonación en la Avenida Bolívar de Caracas, y una segunda explosión en una residencia de 15 pisos. Supuestamente, drones cargados con materiales explosivos sobrevolaban la zona con la finalidad de producir un magnicidio contra Nicolás Maduro. De acuerdo con la versión del chavismo, los drones fueron derribados por francotiradores antes de sobrevolar el atril en donde el presidente de Venezuela se encontraba dando su discurso. Lo interesante, es que el uso de los drones está prohibido desde 2016 en dicho país latinoamericano.

Dos horas después, como una de las primeras reacciones, Nicolás Maduro saldría en otro discurso televisado a acusar de manera tajante y sin precedentes al ahora ex presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, de perpetrar el supuesto intento de homicidio a través de unos sicarios que, según él, ejecutaron el supuesto atentado.

“Soldados de Franela”

A través de la Fiscalía de Venezuela, el gobierno de Maduro detuvo a seis presuntos culpables del intento de atentado contra el presidente. Sin embargo, sí hubo quienes se atribuyeran la responsabilidad del atentado, miembros de un supuesto grupo rebelde conformado por militares y civiles, llamado “Movimiento Nacional Soldados de Franelas” mismo que también la versión del oficialismo, encabezó un complot internacional.

Los “Soldados de franela” trabajaron en la “Operación Fénix” (como se le llamó a la supuesta operación fallida para asesinar a Maduro) y explicaron que cargaron dos drones con explosivos C4, un material más peligroso y menos volátil que el TNT.

“Hoy no pudimos, pero seguiremos en nuestra lucha, porque la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tiene por función garantizar la independencia, la soberanía de la Nación, la integridad del territorio y el orden público interno”.

¿Falso intento de golpe de Estado?

Como escribí en La hiperinflación de 1,000,000% en Venezuela, la situación que dicho país latinoamericano está atravesando, con una crisis inflacionaria altísima derivada de erróneas políticas públicas en materia económica y financiera, una crisis de derechos humanos, de credibilidad en las instituciones del Estado, con un aparato gubernamental controlado por poderes castrenses que han originado que el mandato de Nicolás Maduro haya perdido aliados tanto a nivel interno como externo; además, ha mermado la confianza de los simpatizantes al chavismo en su gobierno. Parece más el cultivo perfecto, para un autoatentado.

Algo que llama la atención y hace dudar de la versión ofical, es que después del supuesto atentado el propio mandatario venezolano culpó a Juan Manuel Santos, para luego cambiar de parecer y acusar a las mafias desestabilizadoras de Estados Unidos, para después terminar culpando a la oposición venezolana. Nada inesperado, pues según el régimen, estos tres actores han sido los culpables de todas las tragedias que sufre el país.

Aunque en efecto circula un vídeo del momento en que Maduro irrumpe su discurso en el que se escuchan las detonaciones y en donde son perceptibles las expresiones de terror de Cilia Flores, esposa de Maduro, y del mismo mandatario segundos antes de que éste fuera abordado y protegido por la Guardia Nacional Bolivariana con lo que parecían unas mallas negras, ¿no serían justamente Nicolás Maduro y su régimen los más beneficiados con un supuesto golpe de Estado?

Para empezar, los medios internacionales y los pocos medios nacionales que quedan con credibilidad en Venezuela podrán finalmente cambiar de tema, es decir, por unos días los medios dejarán de lado la hambruna, violaciones de derechos humanos, la militarización de las instituciones, la inflación y la escasez de efectivo para hablar del supuesto magnicidio fallido. Segundo, el victimizador pasará ahora a ser el victimario; es decir, el afectado ahora sería el gobernante y no los gobernados. Y tercero, y no por eso menos importante, el supuesto intento de magnicidio, le puede devolver al régimen chavista la legitimidad perdida y devolver la confianza del pueblo en las instituciones. En el mismo sentido, no se puede olvidar que a Maduro le conviene usar el intento de homicidio a su favor para criminalizar y reprimir a la oposición, utilizando el miedo como incentivo y elemento preponderante.

Aunque en la versión oficial el ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, señaló que el ataque fue perpetrado por drones cargados con un kilo de C4, capaz de destruir un radio de 50 metros, algunos bomberos entrevistados por Associated Press mencionaron que la detonación se debió a una bomba de gas en un apartamento cercano, y no a los disparos de francotiradores para derrumbar dichos drones; sin olvidar la declaración de un miembro del ejército entrevistado por el diario español El País, quien asegura que darle a un dron en movimiento es sumamente complicado.

Otro detalle que genera dudas sobre el ataque es que en la transmisión oficial del acto no se puede apreciar ningún artefacto volador o dron. Además, de que varios asistentes del evento oficial declararon no ver ni oír artefactos de ningún tipo.

Si bien no es la primera vez que Maduro denuncia un ataque contra su persona, el hecho de no haber presentando pruebas que en efecto respalden sus acusaciones genera ciertas dudas sobre la veracidad del atentado.

¿Qué opina la oposición venezolana?

La oposición de Venezuela representada en el Frente Amplio Venezuela Libre, en un comunicado se deslindó de la autoría del atentado pues la coalición opositora negó buscar soluciones violentas, sino una solución democrática y constitucional al conflicto.

Verdad o mentira, Nicolás Maduro hallará cómo legitimar la violencia y la represión contra sus opositores, haciendo pasar el atentando como atentado contra la seguridad nacional.

“Mi solidaridad con los efectivos de nuestra @GNBoficial que resultaron heridos, me comprometo en hacer justicia ¡caiga quien caiga! ante el atentado criminal ordenado desde Bogotá”. Nicolás Maduro.

El Escudo de amor que salvó a Maduro

Tan solo, dos días después del supuesto atentado, el lunes 6 de agosto, las calles de Caracas se pintaron de rojo debido a que el oficialismo marchaba gritando consignas como: “Maduro somos todos”.  La marcha llamada “Escudo de amor”,  tomó su nombre después de que el mismo mandatario declarará estar bien debido al “escudo de amor” del pueblo que lo protege. El supuesto “magnicidio en grado de frustración en contra del Presidente” congregó a cientos de simpatizantes a rechazar lo sucedido el pasado sábado, cuando se encontraba en el acto con motivo del 81 aniversario de la Guardia Nacional.

¿Será cierto que las tragedias nacionales, unen a los pueblos?